Dieta Mediterranea

cabecera low 2

Según la Organización Mundial de la Salud, 2015 será el año donde se superará los 1500 millones de adultos con sobrepeso en el planeta. Este dato va acompañado de uno más escalofriante: cada año mueren por esta enfermedad más de 2,6 millones de personas en el mundo [1]. Hay que actuar.

Hoy quiero hablar de una herramienta  más para combatir la obesidad.

La Dieta Mediterránea Baja en Carbohidratos

¿En qué se basa la Dieta Mediterránea?

Esta pregunta no es tan fácil de contestar, puesto que hay diferentes opiniones entre los expertos y mucha confusión entre la población. Sin embargo, si le preguntamos a uno de los máximos referentes del mundo en Dieta Mediterránea, Antonia Trichopoulou [2], podemos llegar a una definición aproximada que nos aclare el concepto.

La dieta mediterránea tradicional se caracterizaba por:

  • Consumo alto (de mayor a menor importancia) de verduras, frutas, aceite de oliva virgen, frutos secos, legumbres y cereales no procesados.
  • Consumo moderado de alcohol. Especificar que era alcohol procedente del vino, en forma de una o dos copas que acompañaban una tranquila, social y distendida comida. El consumo de pescado iba a depender de la distancia desde el mar a la que se encontrara la población, pero en general su consumo también era moderado.
  • Por el contrario, consumo bajo de, obviamente, alimentos procesados, seguido de carnes, productos cárnicos, huevos y productos lácteos.

Puntualizar que la ingesta total de grasas de la dieta mediterránea tradicional podía ser alta (alrededor de un 40% de la ingesta total de energía, como en Grecia), o moderada (alrededor de 30%, como en Italia) pero en cualquier caso había un consumo superior de grasa monoinsaturada frente a saturada, gracias en parte, el consumo libre de aceite de oliva.

¿Cuáles son sus beneficios?

Seguir el patrón de alimentación mediterráneo tiene una serie de beneficios para aquellas personas que lo practican a lo largo de toda su vida.

Tales beneficios se han asociado con un aumento en la esperanza de vida [3,4,5,6,7] y tasas más bajas en diferentes enfermedades como: hipercolesterolemia, hipertensión y obesidad [8], diabetes tipo 2 [9], síndrome metabólico [10], deterioro cognitivo [11,12], depresión [13,14] y también algunos tipos de cáncer [15]. No obstante, la complicación más relacionada al sobrepeso u obesidad es la enfermedad cardiovascular, y en este sentido, la dieta mediterránea ha demostrado su potencial protector. Uno de los más importantes estudios sobre dieta mediterránea, el estudio PREDIMED, concluyó que “entre las personas con alto riesgo cardiovascular, una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva extra virgen o frutos secos, reduce la incidencia de eventos cardiovasculares” [16].

¿En qué se basa la dieta baja en carbohidratos?

En primer lugar debemos hacer una distinción entre la dieta baja en carbohidratos y la dieta MUY  baja en carbohidratos (también llamada dieta cetogénica).

Generalmente, las muy bajas en carbohidratos se definen por aportar entre 50-70 g de HC al día, mientras que las bajas en HC se definen basándose en la proporción energética total de la dieta. Es decir, no será igual 200 g de HC para una dieta de 3000 kcal que para una dieta de 1500 kcal. La primera será clasificada como baja en HC y la segunda como moderada-alta.

Para hacernos una idea, si el 60% o más de las calorías de nuestra dieta vienen a partir de los carbohidratos, la dieta sería alta. Si la dieta aporta alrededor de un 40% sería moderada. Y finalmente podríamos considerar baja en carbohidratos a valores menores de un 40% y siempre que no baje de esos 70-50 g (según la persona) ya que se convertiría en cetogénica.

 ¿Cuáles son sus beneficios?

Existe evidencia científica que disminuir los hidratos de la dieta puede mejorar la pérdida de peso, el control del azúcar en sangre y los índices de riesgo cardiovascular, por lo que, enfermedades como el sobrepeso/obesidad, diabetes tipo 2 y complicaciones cardiovasculares podrías prevenirse siguiendo el patrón de <40% de las calorías provenientes de los carbohidratos. Os dejo 3 de mis revisiones favoritas sobre este tema en las referencias bibliográficas [17,18, 19].

 ¿Por qué no combinamos las dos?

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el 41,3% de la población española se declara sedentaria [20]. En la actualidad tenemos una realidad muy diferente a la que caracterizaba la vida en el mediterráneo tradicional, ya que hoy la gente tiene trabajos sedentarios, ocio sedentario, desplazamientos sedentarios, etc. En este contexto, la idea generalizada de que los alimentos principales en la dieta mediterránea sean el pan, las legumbres, la pasta, el arroz y demás cereales, puede que no sea lo más adecuado para el peso y para la salud.

¿Por qué?

Porque el destino final de estos carbohidratos en el español medio, serán los triglicéridos, es decir, las reservas de grasa.

Sin título

Imagen obtenida de: Perry, R. J., Samuel, V. T., Petersen, K. F., & Shulman, G. I. (2014). The role of hepatic lipids in hepatic insulin resistance and type 2 diabetes. Nature,510(7503), 84-91.

En la imagen podemos observar que la glucosa procedente de los carbohidratos coge camino para ser almacenada en nuestros músculos y/o en nuestro hígado. Las personas sedentaria tienen músculos atrofiados (les han dado poca utilidad) y son resistente a querer almacenar esa glucosa, por lo que el camino es el hígado. El pobre hígado, con el tiempo, se ve saturado de exceso de glucosa en su puerta y manda a la que sobra al almacén de grasa (lipogénesis de novo). ¿Resultado? Un aumento de peso, de los triglicéridos sanguíneos, una disminución del colesterol bueno (HDL) y mayor probabilidad de desarrollar hígado graso no alcohólico (NAFLD) [21].

¿Podría la dieta mediterránea baja en carbohidratos evitar esto?

No sólo evitar, sino también revertir el exceso de peso a largo plazo [22], los índices cardiovasculares como los triglicéridos y el colesterol HDL [23], e incluso el hígado graso no alcohólico [24].


PROTOCOLO MEDITERRÁNEO BAJO EN CARBOHIDRATOS

Hasta aquí hemos hablado mucho de nutrientes, ahora vamos a lo importante: los alimentos.


Alimentos principales (Consumo alto-moderado):

aceite grande

El aceite de oliva virgen es uno de los pilares básicos que sostiene la Dieta Mediterránea. Existe evidencia de que mejora los principales factores de riesgo cardiovascular como: el perfil de lipoproteínas, la presión arterial, el metabolismo de la glucosa, el perfil antitrombótico, la función endotelial, la inflamación y el estrés oxidativo [25]. Por otra parte, añadir ácidos grasos monoinsaturados a la dieta, como los del aceite de oliva, puede beneficiar a sujetos con resistencia a la insulina [26].

Recomendación: mínimo 30 a 45 ml de aceite de oliva virgen extra al día.

frutos secos grande

Una curiosidad del estudio PREDIMED que mencioné anteriormente,  es que después de un año de seguimiento, los participantes en el grupo suplementado con frutos secos mostraron una reducción significativa del 13,7% en la prevalencia del síndrome metabólico en comparación con el grupo suplementado con aceite de oliva virgen y el grupo control (6,7% y 2,0% respectivamente) [26]. Además, en un reciente estudio publicado, se siguió el consumo de frutos secos de 20.742 médicos durante una década y los datos mostraron una asociación inversa entre su consumo y la mortalidad por cualquier causa [27]. En general, los frutos secos (mejor en su estado natural) son geniales para la salud  y además no se relacionan con el aumento de peso, seguramente gracias a la saciedad que aportan [28].

Recomendación: 30 a 50 g de frutos secos naturales al día.

verduras grande

Más allá de los efectos beneficioso para la salud ampliamente documentados, en la dieta mediterránea baja en carbohidratos las verduras aportarán saciedad dado su mayor contenido en agua y fibra. En cantidad, se consideran la base de la dieta, por lo que deben aparecer como primer plato en las comidas principales.

Recomendación: ≥ 400 g de verduras y hortalizas al día.

pescado grande

Los alimentos marinos tienen dos componentes bioactivos, el EPA y DHA, ambos son ácidos grasos poliinsaturados, también conocidos como omega-3. Aumentar el consumo de omega-3 aumenta la sensibilidad a la insulina y reduce los marcadores inflamatorios [29]. El pescado es una buena fuente nutritiva, contiene un 15-20% de su peso total en forma de proteínas. Además, aportan vitaminas del grupo B y, en el caso del pescado graso, vitaminas A y D. Son fuente de calcio, fósforo, hierro, cobre, selenio y yodo. Posiblemente su consumo tenga un papel protector en el desarrollo del síndrome metabólico [30].

Recomendación: ~ 150 g x 3-6 veces por semana.

especias grande

Sabemos que varias enfermedades metabólicas y trastornos degenerativos están relacionados con la edad y concretamente con procesos oxidativos del cuerpo, en este sentido, las hierbas y especias son una buena fuente de antioxidantes y polifenoles, por tanto, son una herramienta para combatir procesos de inflamación relacionados con la enfermedad metabólica [31]. Ajo, perejil, hierbabuena, albahaca, cebolla, pimientas, cominos, eneldo, laurel…son las especias tradicionales de la dieta mediterránea.

Recomendación: usarlas como condimento en las comidas. Cantidad libre.


Alimentos secundarios (Consumo moderado-bajo):

  • Carnes y productos cárnicos

Recomendación: ~ 150 g x 2-4 veces por semana.

  • Huevos

Recomendación: < 8 huevos por semana.

  • Frutas

Recomendación: 1-2 tazas de 150 ml. Priorizar las de menor contenido en azúcar para no exceder ese 40% de energía a partir de los carbohidratos. Fresas, arándanos, moras, frambuesas, cerezas…en general las frutas del bosque son las mejores seguidas de  manzana y cítricos como el limón, naranja o pomelo.

  • Quesos grasos

Recomendación: < 85 g x 4-6 veces semana. Mozzarella, provolone, parmesano, queso feta, gouda, queso ricotta, cottage, azul, quesos curados, etc. 

  • Vino

Recomendación: Opcional, una copa de vino al día (<150 ml) con la comida.

  • Otras bebidas:

Recomendación: Café y té con moderación (<3 tazas/día).


 APLICACIONES PRÁCTICAS

  • RIESGO CARDIOVASCULAR, INFLAMACIÓN, ESTRÉS OXIDATIVO:

Como hemos comentado, la dieta incluye numerosos componentes bioactivos de alimentos de alta calidad típicos del mediterráneo tradicional y estos pueden mediar en la prevención de accidentes cardiovasculares. Por ejemplo, la oleuropeína y el hidroxitirosol del aceite de oliva virgen, o el resveratrol del vino, ambos tienen un gran poder antioxidante e incluso pueden reducir las moléculas de adhesión celular al endotelio, VCAM-1, que participan en el reclutamiento de monocitos en el proceso aterosclerótico [32].

  • SEDENTARISMO Y RESISTENCIA A LA INSULINA:

Si tienes un gran perímetro de cintura (≥ 100 cm), no puedes hacer un sprint y/o levantar una mancuerna de 14 kg…¡tienes un problema! Reducir los hidratos de la dieta mejorará el exceso de glucosa circulando por tu cuerpo y empezará a movilizarse grasa de tus reservas. Además, hacer ejercicio te ayudará a mejorar la señalización de insulina de tus músculos en sinergia con la alimentación.

  • OBESIDAD Y PÉRDIDA DE GRASA:

La dieta mediterránea baja en carbohidratos puede hacerte adelgazar por diferentes razones: Reduce tu apetito y no te hace pasar hambre gracias al mayor efecto saciante que tienen las proteínas [33,34]. Reduce el exceso de insulina, provocado por una dieta alta en hidratos, disminuyendo así la lipogénesis y aumentando la lipólisis.  Además, hay una mayor eficiencia metabólica al consumo de grasas [35] y también se ha visto que tener un consumo mayor de grasa insaturada frente a saturada, puede inducir una pequeña pero significativa pérdida de peso corporal [36].

  • SALUD:

Lo más importante es que se consume comida REAL, muy nutritiva, a diferencia de la comida procesada y rápida basada en harina, azúcar y grasa industrial. Esta dieta es apta para todo el mundo que quiera mejorar su salud, además con alimentos accesibles y tradicionales de la región mediterránea. Utilizando diferentes preparaciones culinarias podremos obtener verdaderas delicias gastronómicas.

¿Quién dijo que la dieta mediterránea era desayunar pan con aceite y dormir la siesta? ;)

Carlos Ríos (@nutri_rivers)   refefrencias

1- http://www.who.int/features/factfiles/obesity/facts/es/index1.html

2- http://www.biomedcentral.com/1741-7015/12/112

3-http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2543726/

4-http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9126515

5-http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15820966

6-http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24476641

7-http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa025039

8- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17468091

9- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18511765

10- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21392646

11- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23680940

12- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24164735

13- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23720230

14- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24229349

15- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21468044

16- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23432189

17- http://www.nature.com/ejcn/journal/v67/n8/full/ejcn2013116a.html

18- http://www.karger.com/Article/FullText/331994

19- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23266565

20- http://www.ine.es/prensa/np770.pdf

21- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24899308

22- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3875914/

23- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21612461

24- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21688989

25- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16008542

26- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24829485

27- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25646339

28- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2696995/

29- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18348080

30- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25352919

31- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17022438

32- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12615669

33- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19400750

34- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18282589

35- http://www.biomedcentral.com/1753-6561/6/S3/P37

36- http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/13129479

Anuncios

18 comentarios en “Dieta Mediterranea

  1. Genial artículo, Carlos; como nos tienes acostumbrados.

    Me surge alguna duda, sin embargo. Dice Trichopoulou que el consumo de pescado sería “moderado”, pero 150 gramos 6 veces a la semana (el tope que se establece) me parece una cantidad alta. Incluso 3-4 veces a la semana es una cifra que no está nada mal, ¿no?

    Por otra parte, me sorprende un poco el consumo de carne bajo. ¿No había, entre poblaciones típicamente mediterráneas, ganadería de forma más o menos extendida?

    ¿Conocemos realmente el % total de la dieta que ocupaban los cereales integrales en poblaciones clásicas mediterráneas?

    ¡Gracias!

    Le gusta a 1 persona

  2. Como dice Trichopoulou, “la dieta mediterránea tradicional se puede considerar como un todo, pero no de manera dogmática, un exclusivo patrón de alimentación basado en vegetales”. Es decir, sabemos que vegetales > animales, pero la cantidad de alimentos de origen animal lo desconozco. Podemos jugar a las suposiciones y decir que comparado con el consumo actual occidental de animales, no hay color, en el mediterráneo se consumía de manera mucho más ocasional. Como tú dices, la ganadería formaría parte y estaría más o menos extendida, pero al final su consumo sería más o menos dependiendo de la estación de matanza. En cuanto a la cantidad de pescado, el consumo que detallo es una adaptación mía propia a dicho planteamiento dietético, para aumentar el % proteico de la dieta. Evidentemente, el consumo moderado es menor y también depende de la disponibilidad geográfica y estacional. En cuanto a los cereales integrales, la pirámide de la dieta mediterránea (Willett,1995) se crea a partir de los patrones de alimentación propios de Creta, gran parte del resto de Grecia y el sur de Italia en la década de 1960, que fue cuando se observó la baja prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles. En estas regiones, pan, pasta, arroz y algunos tubérculos superaban con creces el consumo de carnes y huevos. No sé decirte el %. Un saludo Dani!! 🙂

    Me gusta

  3. ¡¡ Francamente interesante !! Pero tengo algunas dudas…
    1) Tenía entendido que eran necesarios 200 gr de hidratos de carbono al día, puesto que el cerebro y los glóbulos rojos dependen de la glucosa para su nutrición adecuada, pero tu indicas que mientras no esté por debajo de los 70 gr, no habría peligro. ¿El resto de la glucosa de donde la obtendría el organismo? ¿ De los depósitos hepáticos y musculares de glucógeno, y de la reconversión de aminoácidos y AG?

    2) Hasta donde yo sé en la sociedad actual hay una gran deficiencia en fibra tanto soluble como insoluble. Al disminuir el consumo de cereales, ¿Llegaríamos a los requerimientos establecidos por la OMS solo con el aumento del consumo de frutos secos y verduras?

    Muchas gracias, soy estudiante de NHyD, y la verdad es que la información que encuentro sobre determinados asuntos es contradictoria, pero honestamente, me fío más de ti que de mis profesores.

    Me gusta

  4. ¡¡¡Geniales preguntas!!! vamos a ello:

    1- En el artículo no me extiendo mucho sobre las dietas muy bajas en carbohidratos porque daría para un post entero, de hecho escribí con unos amigos hace un año sobre este tipo de dietas en este blog: http://www.natuorigen.com/dieta-baja-en-carbohidratos-reflexiones-de-un-dietista-nutricionista/
    En cualquier caso, te explico: No tenemos necesidades mínimas de hidratos de carbono. Es cierto que el sistema nervioso central no puede utilizar grasa como fuente de energía, por lo que normalmente utiliza glucosa. Sin embargo, después de estar 3-4 días sin consumo de hidratos de carbono, el SNC está ‘obligado’ a encontrar fuentes alternativas de energía. Esta fuente de energía alternativa procede de la sobreproducción de acetil coenzima A (CoA). El ayuno prolongado, la diabetes tipo 1 y las dietas muy bajas en carbohidratos conducen a la producción de los cuerpos cetónicos, que servirán de suministro para el cerebro. Esta cetosis es un mecanismo fisiológico completamente normal y se diferencia de la acidosis patológica de la diabetes tipo 1, en que la concentración de cuerpos cetónicos es mucho menor y por tanto no pone en peligro la homeostasis del ph sanguíneo y la vida de la persona. La gente no se muere por una acidosis metabólica por estar una semana sin comer (gracias a dios) pero esto parece que muchos profesores no lo saben aún. Así que cuando te digan que tu cerebro necesita glucosa, respóndeles que los suyos necesitan lectura. Las dietas cetogénicas se llevan utilizando desde 1920 para el tratamiento de la epilepsia y no sólo eso, ya existen datos que sugieren una posible utilización terapéutica de las dietas cetogénicas en varios trastornos neurológicos, aparte de la epilepsia, como el dolor de cabeza, neurotrauma, Parkinson, Alzheimer, trastornos del sueño, cáncer cerebral, autismo y la esclerosis múltiple (Referencia: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22509165)

    2- Con unos 400 g de verduras + 50 g de frutos secos y alguna que otra fruta llegas a unos 20 g de fibra en su mayoría soluble. Creo que esto es suficiente para evitar síntomas propios de la deficiencia de fibra como el estreñimiento. En esta revisión (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21332763) llegaron a la conslusión que la fibra soluble sí era efectiva contra el estreñimiento idiopático, sin embargo, la insoluble los datos eran contradictorios. Otros estudios incluso hablan de reducir la fibra total (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3435786/) cito textualmente: “el aumento de fibra dietética aumenta el volumen fecal. Por lo tanto, en pacientes en los que ya existe dificultad en la expulsión de grandes bolos fecales a través del esfínter anal, es ilógico esperar realmente que las heces más grandes mejorarán este problema” “Si bien a menudo se afirma en los libros de texto de fisiología que agentes de carga mejoran el peristaltismo, no hay ninguna prueba de esto en la práctica ni experimentalmente”

    3- Que no te asuste encontrar información contradictoria, es normal en la propia naturaleza. Lo cómodo y fácil sería quedarnos con una información segura e inamovible pero es utópico, irreal. Lo único que te recomiendo es que te vayas a las fuentes de mayor calidad, que contrastes lecturas, que con toda la información contrastada saques tus propias ideas, y que esas ideas, intentes refutarlas. Dicho esto, sigue con tu búsqueda, tu curiosidad y cuando afirmen algo en clase pero no estés muy segura…levanta la mano y di las palabras mágicas: ¿POR QUÉ? 😉

    Me gusta

  5. Hola carlos, felicitarte por el articulo y por la pagina (ya era hora).
    Aqui vam mis preguntas:
    -¿Que hay de cierto en que debemos comer la fruta antes del resto de alimentos para que no se fermente?
    -¿Cuantos gramos de fibra deberia rondar diariamente? Por lo que entiendo tienen que ser preferencialmente de origen vegetal.

    Saludos.

    Me gusta

  6. ¿Fermentación? ¿Qué tipo de fermentación? ¿La fermentación alcohólica? ¿esa que tiene como finalidad proporcionar energía anaeróbica a los microorganismos (levaduras) en ausencia de oxígeno a partir de hidratos de carbono (en este caso la fructosa de la fruta)?. No sabía yo que por tomar fruta con la comida podemos acabar dando positivo en un control de alcoholemia 😛 Tus microbios del intestino grueso fermentarán parte de la fruta no digerible (la fibra) te la comas antes, durante o después.

    La fibra siempre es de origen vegetal, ya que es la parte de las plantas comestibles que se resiste a la digestión y absorción en el intestino delgado. Se aconseja unos 30 g/día aproximadamente.

    Me gusta

    • Hola, gracias x responder.
      Lo de la fermentación se lo dijo un médico a mi tío ya que ha sido operado de la vesícula y últimamente todo lo que come le provoca cólicos.
      En lo de la fibra no supe expresarme, quise diferenciar entre la fibra de verduras y frutas y la de cereales. Saludos.

      Me gusta

  7. Buenas Carlos. Tremendamente interesante y de resultados increíbles esta aproximación dietética. Solo una cuestión, ¿en que se fundamenta la recomendacion de <8huevos/semana? Un saludo

    Me gusta

  8. Hola Carlos! Muy interesante las referencias y los datos que aportas en este post. Quería preguntarte si cuando citas las recomendaciones de fruta te refieres a zumos de fruta o a una-dos piezas. Entiendo que por un lado, se deba ajustar la cantidad por el % de HC, ¿pero crees que se ha de limitar a 1 o 2 piezas? Lo digo porque como sabrás un mayor consumo de fruta está relacionado con menor tasa de peso corporal ( http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16741275), entre otros beneficios. No es el caso de los zumos, claro.

    Un saludo!

    Me gusta

  9. Limitar el consumo de frutas por su mayor contenido en fructosa y sacarosa es simplemente una adaptación de este planteamiento dietético, para obtener es menor porcentaje de HC. El consumo debería ser moderado y estacional, respetando variedades estacionales como más frutas en verano y menos en invierno.

    Me gusta

  10. Nunca vi tamaña manipulación de datos y definiciones y tan grande desinformación.
    Usas definiciones y las cambias de contexto. Añades contenidos personales a grandes dogmas de la Dieta Mediterránea. No haces más que confundir. No se el motivo

    Me gusta

  11. Cuando citas a Antonia Trichopoulou defines la D.M como: Consumo alto (de mayor a menor importancia) de verduras, frutas, aceite de oliva virgen, frutos secos, legumbres y cereales no procesados. Afirmación rigurosamente cierta si no fuera por tu añadido entre paréntesis “(de mayor a menor importancia)” sin que Antonia ni ningún otro experto en Dieta Mediterránea haya comentado tal despropósito nunca.

    Cuando hablas de los benificios de una hipotética D.M baja en carbohidratos , término que se contradice en sí mismo, añades : “Existe evidencia científica que disminuir los hidratos de la dieta puede mejorar la pérdida de peso, el control del azúcar en sangre y los índices de riesgo cardiovascular, por lo que, enfermedades como el sobrepeso/obesidad, diabetes tipo 2 y complicaciones cardiovasculares” . ESTO NO ES CIERTO. Sí lo es para dietas con carbohidratos de bajo índice glucémico en las que estudios en los que también colaboró la misma Sra Trichopoulou concluyen que tales beneficios están asociados a las dietas con bajo IG, no a dietas bajas en carbohitdratos como tú afirmas basándote en tu propia imaginación.

    Citas el informe PREDIMED con la intención de apoyar tus hipótesis. en fin, un despropósito de artículo que intento rebatir con el único propósito de que no caigan el el error los estudiantes y amantes de la nutrición que parece que te leen.
    Y te lo digo sin acritud…..

    Me gusta

  12. Muy buenas Aniceto, la verdad es que no te puedo rebatir casi nada, porque sencillamente no aportas nada de argumentación en tu crítica. Sería absurdo malgastar tiempo y esfuerzo en intentar convencer a alguien que dice que la Tierra es plana con el argumento “porque sí”. Tan solo explicarte un concepto muy sencillo que veo que tus profesores no te explicaron bien o estarías distraído en clase ese día: IG o índice glucémico es un sistema para cuantificar la respuesta glucémica de un alimento, por ejemplo una sandía tiene un IG alto porque el azúcar que contiene pasa rápido a la sangre (siempre comparado con la referencia, la glucosa pura). Centrarse en el IG está ya en desuso porque varía según muchas otras variables, por ejemplo el conjunto de toda la comida, ya que la cocción, otros componentes como la grasa, proteína, etc modifican esta respuesta glucémica o IG. En este sentido te presento a la CG o carga glucémica, es la cantidad de carbohidratos que lleva el producto en sí, por ejemplo el arroz tienen mayor carga glucémica que los pimientos. Para cualquier persona que no sea muy tolerante a los carbohidratos es más importante la cantidad de estos hidratos que pasará a sangre que la rapidez de los mismos. Así de sencillo. En cuanto a los beneficios de las dietas bajas en carbohidratos, realmente podrías enviar tu crítica no a mí, sino a los cientos de científicos investigando sobre ello y que por eso adjunto una pizca de sus estudios correspondientes para su lectura en las referencias bibliográficas. Deduzco que no te has leído ninguna. Moraleja: hay que leer más.

    Le gusta a 1 persona

  13. Querido Aniceto, decir que: DM es baja en carbohidratos es un término que se contradice en sí mismo, refleja que no tienes ni idea de lo que significa DM.
    Deberias de leerte una de las últimas revisiones de Serra-Majem donde se define DM como dieta baja en HCO.
    Pensar que la DM es alta o rica en HCO es una MEDIOCRIDAD que solo gente que no tiene ni idea o que se limita a leer cuatro artículos piensa.
    Si tú has leido a la gran Antonia, por lo que veo lo has entendido mal.
    Veo mucho más grave tus comentarios que parece que quieres decir que la DM es rica en HCO y no es asi, ni de lejos. No confundas tú a estudiantes de nutrición. Haz el favor.
    Moraleja: LEE MEJOR.

    Me gusta

  14. Queridos nutririver e investigadora, me siento obligado a extenderme en mi crítica para defender un punto de vista tan promulgado y aceptado como la composición de la dieta mediterránea.
    Argumentación:
    1. Comienzas el artículo con el apartado : ¿En qué se basa la DM? Y traduces las palabras de Antonia cuyo texto original nos dice:
    Palabras de Antonia siguiendo el enlace nº 2 que propones: The traditional Mediterranean diet is characterized [2] by high consumption of vegetables, fruits and nuts, legumes, and unprocessed cereals; low consumption of meat and meat products; and low consumption of dairy products (with the exception of the long-preservable cheeses). ¿Dónde está el comentario DE MAYOR A MENOR IMPORTANCIA que tú añades? .
    No está bien poner palabras en la boca de otro más aún cuando altera profundamente el propósito de la autora.

    2. Agradecerte la excelente explicación del concepto de Indice Glucémico. Intuyo que no tienes tan claro el metabolismo de los hidratos de carbono. Es evidente que un alimento con alto IG pasa ser moderado cuando se mezcla con otros alimentos no glucídicos. Eso tambien les ocurre a los mismos alimentos ricos en carbohidratos cuando se consumen integrales que es lo que se recomienda en la dieta mediterranea (unprocesed dice Antonia más arriba).
    Cuando afirmas “. Para cualquier persona que no sea muy tolerante a los carbohidratos es más importante la cantidad de estos hidratos que pasará a sangre que la rapidez de los mismos. Así de sencillo. ” parece que no tienes en cuenta que el diabético quiere vivir y para eso debe ingerir calorías y que éstas deberán tener (según las recomendaciones de las sociedades científicas) al menos un 50% en forma de hidratos de carbono. ¿O es que piensas que para controlar las glucemias hay que aumentar la carga proteínica a un diabético que ya tiene un mayor riesgo de insuficiencia real?. A lo mejor bañarlos en aceite de oliva es una solución. Nuestro cerebro, y músculos necesitan los carbohidratos, mas aún conociendo que un exceso de proteínas nos hace daño. En resumen, yo te preguntaría, si bajamos los H. de C. es acosta de qué?. es decir con qué macronutriente los sustituimos?
    Para finalizar mi argumentación te remito a un enlace de una página que pienso será de tu confianza:
    http://nutricion.org/noticias/noticia.asp?id=98

    3. Investigadora, sólo te voy a contestar con una una pregunta: ¿ has visto la última pirámide de la alimentación que propone el prestigioso Serra Majem el la página web de la Fundación que él mismo preside? El pan, pasta arroz , cuscus y otros celeares están situados en la base. Se recomiendan en CADA COMIDA PRINCIPAL. Francamente, me parace muy osado por tu parte calificarla como de MEDIOCRIDAD.

    Te extraigo un párrafo de la misma referencia nº 2 en el que dice en inglés:

    The Mediterranean diet pyramid as recommended by the Fundación Dieta Mediterránea, promotes a high consumption of cereals, fruits and vegetables; low consumption of red meats and sweets and moderate consumption of dairy, poultry and fish [18,19]. Additionally, the diet also includes moderate consumption of wine and use of olive oil (replacing other forms of fats) as essential components of the diet. Both these factors can be considered reasonable recommendations, given past evidence of health benefits for cardiovascular health associated with olive oil [47,48] and moderate alcohol consumption

    Un saludo a ambos

    .

    Me gusta

  15. Hola Carlos, me parece muy interesante el articulo pero tengo algunas dudas. Yo soy vegetariana y he sido sedentaria hasta hace poco. La base de mi alimentacion son los HDC complejos (arroz integral, pan integral, quinoa) y legumbres. En ese caso, si quiero aumentar masa muscular y evitar almacenar grasa deberia reducir el consumo de legumbres y cereales???? Gracias por tu respuesta!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s